Llego a la clínica, me anuncio con las secretarias, me dicen que el doctor atiendo por orden de llegada, me advierte que tengo 8 personas adelante y tengo mas o menos 40 minutos de espera, esos minutos que parecen horas, hasta días en algunas situaciones, me siento en las sillas, las cuales cientos de personas utilizan esos minutos para conectarse con algo, quien sabe que es ese ¨algo¨, pero estoy seguro que piensan.
Intento ponerme a leer, no puedo, la primer circunstancia que me desconcentra es la música que sale de los parlantes, se oye Iván Noble, Sin Bandera, Shakira, entre otros, no me pone tan nervioso la música, esta relativamente baja, lo que realmente causa mi ira es a quien diablos se le ocurrió mezclar Noble con Shakira en un mismo compilado. Otro factor que conspira contra mis ganas de leer son las secretarias, el teléfono suena sin parar y siempre atienden con la misma frase, a estas alturas ya me sé de memoria los horarios de absolutamente todos los médicos del lugar, podría hacer perfectamente su trabajo, solo me falta su belleza. Mientras una atiende los teléfonos, la otra atiende a la gente, de tono muy cordial, pero repitiendo una y otra vez las mismas cosas, obviamente en sus ratos libres hablan entre ellas, el tema recurrente son los hombres que las tienen a maltraer y los planes para su fin de semana, que poco me importan, pero hablan en un elevado tono de voz como para hacerse escuchar. Otra cosa que hacen también es hacer muecas mientras los viejitos que vienen le preguntan cosas sin mucho sentido y le cuentan sus penurias con ganas de encontrar un oído contemplativo, creo que no dieron en la tecla.
La principal causa de porqué no me puedo concentrar es por los lunáticos que tengo cerca en la sala de espera, eso que es una clínica de dermatología, no quiero imaginarme lo que será una sala de espera de un psiquiatra.
Esta gente es muy rara, una pareja adolescente se besa en frente mío ¿Con qué necesidad? Por suerte el doctor los llama rápido y dejan de evidenciar su amor de manera tan efusiva. Una mina está leyendo una revista que tiene en su tapa a un galán de turno, la señora esta realmente interesada, seguramente esas revistas deben tener buena información, determinante para habitar en este planeta, el equivocado debo ser yo que quiero leer a Galeano y no puedo. Uno de los locos habla por teléfono, presumo que es por algo laboral, dice de encontrarse con alguien en un par de horas, también le comenta que tiene para un rato en el médico, con un dejo de bronca por perder su valioso tiempo. Un chico de aproximadamente 20 años escucha música por unos auriculares, como está cerca mío y la música esta muy fuerte, también contagia mis oídos, escucha rock medio pesado, pero no me molesta. Mientras tanto, ese maldito teléfono sigue sonando y mi paciencia se esta terminando, en un intervalo, la recepcionista llama a la terminal para preguntar a que hora sale el último bondi a Chabas, hubiera apostado a que era de afuera, tiene aires de campo. El tipo de delantal sale del consultorio, llama a unos y a otros, a mi no me toca por ahora.
El que aparenta ser el mas loco de la sala, lamentablemente, está al lado mío, el muchacho trajeado y de unos 30 años habla solo, lo veo triste, como si la vida le hubiera dado la espalda, no puedo dejar de mirarlo, me intriga, de repente saca el celular del bolsillo y dialoga con su madre o por lo menos saluda a alguien diciendo ¨mamá¨, le pregunta el nombre de la crema que esta utilizando, la madre le dice el nombre, él lo repite, lo curioso es que en la frase siguiente dice ¨ no aguanto más, yo también estoy hecho mierda psicológicamente, estas cosas me hacen mierda¨, evidentemente hoy ando bien con las predicciones y este hombre algo escondía detrás de ese prolijo traje, nunca voy a saber que, pero su vida no andaba bien.
De repente sale el doctor y me llama, por dentro mío estoy realmente contento, pero a su vez me da intriga el joven que tengo a mi lado. Dentro del consultorio fue todo muy rápido, el médico me mira y me dice ¨ Pibe, no tenes nada¨, mi consulta fue más que rápida.
Salgo del consultorio, las secretarias siguen haciendo y hablando de lo mismo, justo escucho a un tipo con tonada centroamericana, algo realmente raro debido que nose a cuantas personas les paso que cuando se estén retirando de una clínica vean a un tipo centroamericano, en fin, no es algo central. El loco del traje se había ido, no estaba, la gente que esperaba al medico era otra, totalmente distinta, con nuevas historias y nuevos pensamientos seguramente, otra cosa que me llamo la atención es un tipo que estaba tan quieto que parecía una estatua, hecho un ultimo vistazo y veo a un pibe escribiendo en un cuaderno, doy media vuelta, abro la puerta y pienso ¨ese es el mas loco de todos¨.
Sabés primero voy a decir que me molesta mucho que la gente se bese desesperadamente en lugares públicos no hay necesidad. Lo peor es cuando hacen ruidos y esas cosas es terrible no tenemos porque bancarnos esosespectáculos públcos sin sentido.
ResponderEliminarPor otro ladoo me gustó el texto, son cosas que suelo pensar pero por sobretodo me pasa en el colectivo, amo observar las actitudes de las personas y tratar de armarsu vida, es un hábito que esta bueno. Además de que lso colectivos son mundos, el otro día me pareció que toda la gente que viajaba en el bondi estaba triste, toda.
En fin... eso!
Un post al mejor estilo Paul Auster...Un novelista norteamericano que sino conoces te sugiero leas. Te felicito!!
ResponderEliminarLizandro